Pienso en vos,
y me acuerdo que no estás.
Y por pensar en vos,
me entran ganas de escribir.
Y pensando que qué decirte,
fumo furiosamente ese tabaco.
Pero me acuerdo que ya no fumo,
y me estoy comiendo la pluma.
Esta pluma maldita que no dice nada,
que calla cuando amarte debo, y mudo te me aparezco.
Pero me olvido que la pluma soy yo.
Y que yo soy el mudo que te ama.
Yo soy el mudo que calla cuando lloras,
el que por temor a suavizarte,
tolera en silencio tus lágrimas,
Qué dolor en el silencio.
Soy el boludo que te mira por detrás,
que no te llama hasta que le ves.
Soy el boludo que llega quince minutos antes,
solo para verte por detrás, para no llamarte.
Si parezco un poco tosco,
es porque llevo en mi una tormenta,
Y si parezco un poco cansado,
es porque llevo en mi un día soleado.
Y si no parezco nada,
nada más que luces que te miran sin cesar,
Pues no llevo nada en mi,
que en amor por ti no se pueda resumir.
Y ahora el que me friega es el papel,
burdo material que se acaba,
que me deja con recuerdos optimistas,
de aquello que quería decirte.
Cree me nena,
no hay nada más que quiera en este puto momento,
nada más en este mundo,
que estar con vos.
viernes, 26 de octubre de 2007
Extrañar...
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3 comentarios:
Me ha gustado tu poema ^^
Supongo que va dedicado al la gringa verdá?? xD
Saludos
Se jue una "l" de más... jeje
No sé.....
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